Siempre me pregunto cómo sería mi vida si hubiera tomado algunas decisiones diferentes, en realidad creo que todos lo hacemos. El mundo de posibilidades que se abren con esta pregunta es infinito y en mi caso, nunca dejaría pasar una oportunidad de soñar despierta.

Sin embargo, siempre llego a la conclusión de que las experiencias buenas y malas, las que me llenaron de alegría y las que no quisiera recordar nunca, me han hecho la persona que soy ahora y de la cual estoy extremadamente orgullosa. Aún con todas las imperfecciones que tengo.

Pero hay una única decisión que hubiera querido tomar antes, que me tomó más tiempo del que me habría gustado y de la única que tengo la garantía de que habría creado un impacto positivo en mi vida y en mi alrededor.

Ser vegetariana… y dejar de ser animal lover en secreto.

No porque alguien me hubiera juzgado (o al menos eso pienso), pero porque a esa edad ser “diferente” no era algo que podía considerar. Me parece algo contradictorio pero incluso si nadie me juzgaba, mi más grande crítica siempre he sido yo misma, nunca necesité a nadie más para eso.

Por eso hay cosas que habría querido saber cuándo tenía 15, o incluso antes. Habría querido tener el valor de ser yo y dejar que mi entorno me afecte, para poder construir mi vida en base a lo que ahora sé que es correcto. En fin, aquí van los consejos que nunca me di a mí misma… y que espero que te sean útiles si alguna vez sentiste lo mismo que yo.

Gato

Levantar la voz cuando veía a alguien maltratando a un animal.

¿Qué es lo peor que podría haber pasado? ¿Alguien me habría dicho algo? Sí, muchos regaños pero siempre hay cosas mucho más importantes que alguien se moleste contigo. Para mí, no hay peor sensación que haber visto animales sufriendo y no hacer nada, esos remordimientos me durarán toda la vida.

Quizás en alguna de todas las veces que dieron náuseas cuando veía a alguna persona maltratando a un ser inocente, pude hacer la diferencia para uno de esos animalitos. Tan solo uno valía la pena el esfuerzo.

Hay gente que ve el maltrato hacia los animales como algo normal y si nadie dice nada, quizás nunca se den cuenta.

Adopción animales

Ser consciente… Porque la ignorancia no siempre es felicidad.

En este caso al menos. Siempre que veía en el televisor algún reportaje de maltrato animal o encontraba información en internet de alguna denuncia del tema, dejaba de ver o dejaba de leer. Siempre le huí a cualquier cosa que significara tener que ver imágenes o grabaciones de animales sufriendo. Se me partía el corazón, me quería morir. Hasta ahora ese sentimiento me viene cuando me llega ese tipo de contenido.

Gorila

Pero esta falta de información o en realidad, negación de su existencia es lo único que me permitió hacer como que no pasaba nada en el mundo, como que todo estaba bien y me dejó dedicarme a cualquier otra cosa.

Pero en el fondo, siempre existió algo que no me dejaba estar tranquila, algo que en las noches me tenía despierta y hacía que me doliera el pecho. Me tomó mucho tiempo descubrir que era y cuando lo hice, sentí la responsabilidad que se me venía encima.

Quizás era eso a lo que le huía. Porque cuando no “conocía” lo que pasaba no había ningún inconveniente, pero cuando me hice 100% consciente, el peso del mundo de cayó encima. Porque había muchas personas maltratando animales pero muy pocas defendiéndolos.

De lo que me arrepiento es de no haber empezado a informarme antes, porque no solo aprendí acerca de lo que pasaba, si no que supe también lo que podía hacer para cambiar esa realidad que tanto me atormenta.

Ser vegetariana.

Me tomó 23 años de mi vida decidir ser vegetariana. Siempre lo pensé, siempre supe que cuando “fuera grande” quería serlo, pero nunca me comprometí con la idea tanto como para ponerla en práctica.

¿Por qué? Por el miedo de no lograrlo, miedo de la presión que tendría de la gente a mí alrededor, miedo de extrañar la carne, por la comodidad de mantenerme como estaba y por la falta de madurez para saber que las cosas que valen la pena a veces cuestan mucho…

De haber tomado antes esta decisión, habría salvado muchos más animales, habría tenido una mejor salud por varios años y no habría tenido esa voz en la consciencia que me gritaba que era hipócrita. Creo que esto es lo que más me atormentó por años y lo que al final hizo que me decida.

cherry tomatoes

Aprender a cocinar.

vegetalesAlgo que me cuesta hasta ahora es cocinar… y créeme que he avanzado mucho en verdad. Dados mis hábitos alimenticios actuales, mi vida sería más fácil si tendría esta habilidad desarrollada. Cualquier persona vegetariana o vegana debe saber cocinar… incluso si eres Miley Cyrus.

TODOS debemos saber cocinar porque va a llegar el día en que estemos solos en casa a un mundo de distancia de cualquier alma caritativa (como una mamá) y no tendremos otra opción que cocinar.

Hacer voluntariado con animales.

No me arrepiento de haber pasado muchísimas horas construyendo casas o compartiendo con niños de escasos recursos, pero me encantaría haber empezado antes a construir el mundo en el que quisiera vivir. El tiempo se va demasiado rápido y los sueños se van multiplicando cada vez…

Donar a organizaciones que trabajan en favor de los animales, educar a tus hijos para que los traten con respeto o incluso llevar un perro o gato callejero a tu casa.

Dicho todo esto, nunca es tarde y me alegra mucho saber que fui lo suficientemente valiente de al final ser quien siempre quise ser. Y que cada vez somos más los que defendemos de alguna manera a los millones de animales que otras personas se dedican a maltratar.

Aunque me tomó tiempo llegar hasta aquí, ahora no hay nada ni nadie que me hará alejarme de este camino que he escogido. Y espero que lo mismo te pase a ti. 

Lanscape

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